CINCO PASOS SENCILLOS PARA CUMPLIR CON TUS PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO.

Escrito por Isabel Garbanzo


El inicio de un nuevo año nos lleva a muchos al establecimiento de metas, de los propósitos que se quieren lograr en ese período de tiempo que denominamos año. El efecto, la sensación que genera el cambio de año es bastante interesante, ya que es así, precisamente porque lo pensamos, porque lo creamos.


El 01 de enero es un día como cualquier otro, somos nosotros los que le damos esa significación diferente, esa sensación de que un ciclo se cierra y otro nuevo inicia. De ahí que hagamos el famoso repaso de los objetivos que se lograron y nos planteemos nuevas metas para el año que recién inicia. Los propósitos más comunes para el año nuevo van desde hacer más ejercicio físico, perder peso, ahorrar, dejar de fumar, mejorar las relaciones interpersonales, dedicar más tiempo para nosotros Sin embargo, aunque los nuevos propósitos están llenos de buenas intenciones, a veces no llegamos a cumplirlos, o de pronto nos vemos de vuelta con los viejos hábitos. Esto es así porque como decía mi abuelita “del dicho al hecho hay mucho trecho”. Sucede que a veces nos planteamos objetivos pocos realistas y no calculamos cuanta disponibilidad real necesitaremos para implementar el plan de acción que requerirá dichas metas.

Establecer metas poco realistas o plantearse demasiadas metas son los principales motivos que dan al traste con los buenos propósitos de año nuevo. También suele suceder que las metas no son realmente nuestras metas, sino que se trata más bien de lo que otro hace o quiere que hagamos, o sea, no tienen gran significado para nosotros. El ejemplo típico es matricularse al gimnasio porque mi círculo cercano así lo hace. Si no lo quiero realmente, si no le encuentro el beneficio, después de unas cuantas semanas ya encontraremos suficientes razones para abandonar la meta.

Por otra parte, hacer una revisión de los logros personales, familiares y económicos del año que recién finaliza, nos dará la sensación de bienestar y objetividad necesaria para definir los propósitos del ciclo que tenemos por delante. Veremos de qué fuimos capaces y lo que nos implicó lograrlo, de esta manera nuestro objetivo no será fantasioso, poco realista, sino más “aterrizado”.

Consejos prácticos que nos podrían ayudar lograr nuestros propósitos de año nuevo:

1. Busca algo que te motive. No se trata de lo que quieren lograr las personas a tu alrededor, sino de lo que te motiva, te inspira, lo que te hará sentirte realmente bien contigo mismo, no importa si es grande o pequeño. Preguntate ¿porqué lo quieres hacer?. Si te ves tentado en el camino a abandonar, recuerda porqué empezaste. Eso te ayudará a seguir con disciplina y determinación.


2. Sé realista: Con la lista de cosas que te motivan, valora realmente cuáles son prioritarias para ti, y cuáles puedes llevar a cabo. Seguramente tendrás que eliminar algunas cosas de tu rutina diaria para generar espacio para estas nuevas metas. Recuerda que “el que mucho abarca, poco aprieta”, así es que mejor concéntrate en pocas metas, pero que sean alcanzables.


3. Aprende a establecer objetivos: Los objetivos demasiado generales no ayudan a que tengamos éxito porque son difíciles de medir. Bajar de peso, mejorar la relación de pareja. ¿Cuánto, Cuándo, Cómo lo harás? Mas concreto, lograble y medible será: Bajar 10 kilos en un año, dividir ese año en cuatro trimestres y bajar 2.5 kilos cada tres meses. Ayudar dos veces por semana a mi pareja en las labores de la casa.


4. Define un plan de acción: No se logra la meta toda de una sola vez, esto requiere que dividamos la meta en pequeños pasos de acción con fechas de cumplimiento. Para bajar 10 kilos de peso, los pasos de acción podrían ser: Consumir una porción de carbohidratos, una de proteína y una de vegetales por comida. Hacer 45 minutos de ejercicio 4 veces por semana. En la meta de la relación de pareja y las labores domésticas: Lavar el baño todos los sábados, hacerme responsable de sacar la basura los lunes y jueves que pasa el camión recolector.


5. Enfócate en los logros: Como empezamos con metas nuevas es normal que haya avances y retrocesos. Enfócate en lo que has logrado avanzar, no en lo que retrocediste.


Y cuándo llegue el final del año, haz un recuento del grado de cumplimiento de las metas que te propusiste. Seguramente te sorprenderás de todo lo que lograste. Si no te fue muy bien, recuerda que siempre se puede volver a empezar, y es mejor si vives un día a la vez, agradecido por los avances pequeños o grandes, en vez vivir martirizado por los fracasos o lo no logrado.

La vida es sólo una y se puede elegir disfrutarla lo más que se pueda.


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